viernes, 24 de agosto de 2012

SONRISAS Y LÁGRIMAS

Hacia Viveiro, por el eucaliptal de Chapín ...

 
 
 
 
Lluvia, cielos grises, calles desiertas, ambiente desapacible, ... así nos ha recibido hoy Viveiro ... varios años más tarde.

Sonrisas, lágrimas, emociones contrapuestas, ... vagos recuerdos de tantos días pasados aquí dejan un sabor agridulce en el reencuentro con este precioso pueblo medieval.

El tiempo pasa, pero no se olvida. Las personas, los recuerdos, los lugares, todo permanece en mi cabeza y en mis fotografías.


Por lo pronto, seguiré dando un paseo por el eucaliptal, con mi bicicleta roja, mirando al cielo de vez en cuando hasta que llegue a la playa y divise la infinidad del mar y una barca solitaria, y disfrutaré sola, allí sentada, en la arena, mirando al horizonte y con la mente en mis pensamientos presentes y futuros.
 

1 comentario:

davidforjas dijo...

Hola Nuria, Viveiro es mi paraiso personal en la tierra, creo que si pudiera me iría a vivir allí....un saludo